Tres

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Antonia cumple 33 números, ni más ni menos. Mi particular homenaje ha querido ser en forma de teatro y me hizo gracia que la jefa me propusiera acudir a mi amado teatro Alfil al estreno de Tres. Si soy sincero, Vanessa Romero es una de esas actrices que me provocan una pereza horrorosa, pero me picaba infinitamente la curiosidad por verla trabajar. Y me metí en la boca del lobo. Nerea Garmendia y María Ayuso acompañan a la Romero en esta aventura más o menos acertada.

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La historia es bien simple. Tres inseparables amigas del colegio se encuentran tras quince años en casa de una de ellas. El encuentro supondrá algo más que recordar los viejos tiempos de la niñez y la adolescencia. Todas ellas se encuentran más solas que la una y aún conservan su lengua viperina. Su objetivo común: quedarse embarazadas a toda costa y las tres a la vez. A partir de ahí se desencadenará toda una serie de acontecimientos que marcará el resto de sus vidas.

Contado así bien puede parecer que nos encontramos ante una historia absurda…y, efectivamente, es absurda. Me encuentro con una historia cargada de topicazos, construido con la paleta de una dramaturgia con poca energía y que busca la risa fácil y el discurso tedioso y lacrimógeno de la soledad de la mujer en todos sus estadios. La puesta en escena, simple y colorista, nos traslada a un hogar de los no convencionales donde se desarrollan las vidas de las protagonistas. Pero no, no me puedo creer a la Romero, está muy muy muy falta de tablas y su personaje perdió toda la fuerza desde el principio. Por suerte María y sobretodo Nerea nos devuelven a la realidad con un trabajo correcto y bastante aceptable. Un punto muy negativo: El maquillaje… oh my god!

En definitiva, si buscas una risa rápida no dudes en acudir al teatro de la calle Pez para disfrutar de estas tres actrices que, al menos, le ponen empeño. Ah, y no olvidéis que en el Alfil se puede disfrutar de la obra mientras te tomas una cervecita, que eso sí que no tiene precio

Zäpp Amezcua