Un poquito de rigor sexual

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Lo confieso, sí, he caído, he sido una más de los trillones de mujeres de este país que ha caído en las garras del Sr. Grey, y no de 50 sombras… en mi caso han sido las 150, repartidas en 3 laaarrrggggosss novelones que me he tragado uno detrás de otro, con mi dignidad por los suelos y una especie de incredulidad literaria que todavía me tiene alucinada.

Todo empezó un domingo por la tarde. Yo me disponía a disfrutar de mi ritual “sofá-manta-pelimala-siesta”, pero mi chico decidió hacerse con el mando, que es una necesidad intrínseca que tiene, y compaginar una peli malísima que me encantaba y me tenía a punto del coma siestil, con un partido de tennis, una final de la NFL y un partido de basket repetido que había que volver a ver por si acaso salían faltas nuevas… De pasada, en el zappingueo, salía la Campos subida a unos tacones interminables y aprovechábamos la publicidad para seguir dos series más.

Al final no sabía si el Federer se iba a enrollar con la Campos en un acto de amor pasional, o el Navarro vivía en “esta es su comunidad” o los jugadores de la NFL bailaban con los chicos esos que hacen karaoke en Tele5.

El caso es que me estresé y opté por descubrir porque el señor Grey tenía 50 sombras, llevada por un comentario de mi amiga Eva, Irónica de apellido, que me confesó que se había leído 200 páginas del tirón. Si ella puede, pensé, yo también.

Y empecé…

Ya no me cuadró desde el principio, porque donde pensaba encontrar sexo desbordado y ardiente, con la esperanza que me pusiera jotera y me arreglara la tarde, me encontré con una novela rosa, con muy poquito rigor sexual. E.L. James, nena, si quieres escribir novela erótica infórmate bien antes, bonita.

A ver, empezando por la protagonista, Anastasia, una chica lista y mona, en la veintena, que vive con una amiga en un apartamento muy apañado de un campus universitario, y es VIRGEN… ummm esto ya no cuadra mucho, pero aceptamos barco.

Pero si en esa situación es virgen, tiene un perfil o de romántica empedernida que no folla hasta después de pasar por el altar y haber encontrado al hombre de su vida, o de mojigata absoluta que se ha masturbado ni por casualidad.

BettiePage14Y con un perfil así, ¿me quieren hacer creer que acepta ser “sumisa” de un tío que no conoce de nada, por muy mono monísimo y riquísimo que sea, y que en el primer polvo se corre tres mil veces, no siente dolor, es más, siente un placer desmesurado y extasiante que la convierte en una yonqui sexual sin precedentes? Amos anda ¡!!

¿Os acordáis de vuestra primera vez? Pues eso…
 
Porque la chiquilla de virgen pasa a ninfómana, tanto como para pegar un polvo erótico-festivo debajo de un puente, en el coche, después de una férrea persecución de un pavo que la quiere matar. Y mira, llámame antigua, pero me imagino a mi conduciendo un pedazo de tanque, acostumbrada a mi corsilla, como loca por toda la ciudad, huyendo de un tío que me persigue para matarme, y que queréis, a mi la ansiedad me obstruye y de lo que menos ganas tengo, creo, es de follar… o sí, el caso es que nunca me han perseguido así ¡!

Y del Grey que me decís ¿? Un chico abandonado, problemático, oscuro y misterioso, hecho a sí mismo, de familia en familia, que sin haber llegado a la treintena es dueño de medio Seattle, y parte del extranjero, un empresario despiadado y exitoso, voraz, un deportista consumado, piloto de helicópteros, de barcos, y de todo lo que se menee, y un amante consumado experto en todo tipo de técnicas amatorias que hacen que corras irremediablemente la primera vez… Chic@s, no se a vosotros, pero a mí no me salen las cuentas… Como le da tiempo de todo ¿? Porque follar así requiere de mucha práctica, y si encima pilotas, conduces, compras y vendes empresas, te sacas la carrera y practicas deporte a diario…, lo dicho, a mí el perfil no me cuadra ¡! Eso sin contar las horas de psicólogo, que me da que son muchas.
 
La primera parte estuvo pasable y os he de confesar que hasta tuve que preguntarle a mi amigo Google un par de técnicas que desconocía. Pero la segunda y la tercera parte, que me tragué estoicamente, no tienen perdón de Dior.

Novelas rosas púrpuras, y no del Cairo, con pinceladas de un sexo venido a menos y que no se traga nadie, porque a ver, E.L. James, 5 polvos diarios, y quedarte con ganas de más, no hay cuerpo que lo aguante ni pareja que lo resista ¡!!
 
Pero bueno, eso es la literatura… soñar, imaginar y describir lo indescriptible.
Mejor, la sonrisa vertical, sin duda.
 
Queridas Antonias, a la espera de otro Bets Seller Sexual, ya sabéis…
Haced Bondage ¡!!
 
Dina3, Sin sombras ni Grey