Mamá, yo de mayor quiero ser blogger

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heartifbEspeluznante frase que salía de boca de una niña de unos 10 años, mientras viajaba en el metro, a las 9 de la mañana. Se me pusieron los pelos como escarpias. Yo pensaba que ahora las niñas querían ser súper modelos, o bailarinas de Fama, o cantantes, o actrices de serie de televisión. Pero ahora lo que se lleva es tener un blog de moda.

En los blogs que he leído te ponen al día de lo que tú misma has visto en la tele o en las revistas de moda. Es algo parecido a lo que hacen los tíos: que ven el fútbol por la tele, pero necesitan que un comentarista les explique lo que están viendo. Por lo visto, antes del mundo blogger no sabíamos “como llevar unos jeans a la oficina”, y éramos incapaces de distinguir un cárdigan de una rebeca.
Lo de los jeans es de tal estulticia, que no merece ni comentario. Y sigo sin saber en qué se diferencia un cárdigan de una rebeca… es más, ni lo sé, ni me importa.

Si lo piensas bien, ser blogger de moda tiene todas las ventajas y casi ninguno de los inconvenientes que conllevan las profesiones que he mencionado antes: no tienes que estudiar… no tienes que hacer dieta para parecerte lo más posible a una percha… puedes escribir lo que te de la gana, criticar a las modelos y a los diseñadores… hasta te reservan un sitio en la pasarela Cibeles para que puedas conectarte a Facebook o a Blogspot, y poner lo que opinas del desfile que acabas de ver.

Incluso da igual si vas hecha una mamarracha, porque siempre puedes decir que estás creando tendencia. Si sabes dónde ir, hasta puede que Ramiro E te haga una foto.

Fashion-BloggersA poco que te lo montes medio bien, saldrás en los blogs, fotoblogs y videoblogs de tus amigos, con lo que tu “fama” crecerá, la gente escribirá comentarios arrobados en tu página (o páginas, porque un blogger tiene que moverse mucho por la red), y tendrás fans y haters a tutiplén.

Si además eres sobrina o hija de algún diseñador, hasta te darán un puestecito en alguna revista, porque eres tan simple (he dicho “simple”, no “sencilla”), que les haces gracia, aunque seas capaz de cometer faltas de ortografía hasta hablando (no digamos escribiendo…).

No necesitarás ser periodista. No necesitarás ser ni guapa, ni alta. Ni siquiera necesitas tener talento o hacerlo bien. En realidad lo único que necesitas es tener un ego bien grande, y una buena lista de amigos en el “feisbú”.

Con este panorama ¿quién quiere perder tantos años estudiando una carrera? Es infinitamente más divertido no hacer nada, pasarte las noches apoyándote en las esquinas de los baños en los garitos, esperando que icanteachyouhowtodoit.com te haga una foto al lado de Bimba Bosé, para así confirmar que eres una “it girl”.

B a la moda_smallNo tengo nada en contra de la democratización de la información, y antonia_txt_body es una buena prueba de ello. Hay buenos bloggers, y gente que se lo curra mucho. Cada uno se busca la vida como puede, y hay profesionales que no han encontrado otro medio mejor donde demostrar su valía, porque el mundo editorial está de capa caída, y los ERES y los cierres de publicaciones han sido la tónica general del último año.

Lo que me toca las narices es que las mismas publicaciones que hacen grandes aspavientos contra la crisis, contra la precariedad del mercado laboral, “qué mal que está todo”, “hay que ver la de periodistas que se han quedado en paro”, bla bla bla bla, son las que contratan a estos petardos, que no hacen ni el más mínimo esfuerzo por hacerlo bien, por el simple hecho de ser hijo/sobrino de algún diseñador, como si el talento se heredara por la vía de la genética.

El nepotismo funciona y seguirá funcionando en este país, pero, por favor, dejad de sacar a estos lánguidos en una publicación tras otra. Dejad de presentarlos como la juventud creativa de hoy en día, porque son la versión pija de la “generación ni-ni”, y con el mismo nivel formativo.

Eso sí, quedan mucho mejor en la foto de un editorial…

Mabi Barbas, la jefa