Heteroempotradores en vías de extinción. El amor en tiempos de guiri-gay

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Llega la jefa y propone el tema del mes: EMPOTRADORES.

Yo, ilusa de mí una vez más, me afilo las uñas y me lanzo estrepitosamente a proponerle un casting, a ver si de una vez como decía Alaska encontramos “Un Hombre de Verdad”, pero cuál no sería mi sorpresa de inocente cordera que me aparece con un señor que sí, está muy de buen ver, pero… es una estrella del Grindr, es decir para los profanos en la materia, un señor muy gay. (Encantador por otra parte. We love you, JL!)

¡Acabáramos!! Era tarea harto complicada por no decir imposible, encontrar incluso para SuperAntonia, un solo ejemplar de heteroempotrador, esa especie en vías extinción.
(En vías amigas, aún queda un rayo de esperanza).

Y es que lo que últimamente nos maravilla es encontrar mozos héteros. Me explico, antes suponía una sorpresa que Fulanito fuera gay con esa planta, que diría mi madre, pero hoy lo que nos deja realmente atónitas es que con ese rollazo Menganito juegue en nuestro equipo. La oleada de barbas y tatuajes de la que hacen gala los tipos por Malasaña nos tiene confundidas, por no decir  hastiadas, a las féminas de la zona. Todo era más fácil cuando todos los gays eran como Jesús Vázquez, o llevaban el pendiente en la oreja derecha (os acordáis de este mito noventero?). No había duda posible… ni atracción! Depiladas hasta las cejas y nunca mejor dicho, no salían de Chueca y eran 100% identificables. ¿Pero ahora??? Vivimos entre el desconcierto y la desilusión más profunda. Nos reíamos mucho mi amigo Miguel, su esposo y yo imaginándonos una alambrada de espino bordeando Chueca y un brazalete con la bandera del arcoíris para todos ellos…

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Huelga decir (y aún así lo digo) que este momento pseudonazi que me acabo de marcar lo digo desde el sarcasmo, el chascarrillo y el RESPETO más absoluto. Soy defensora a ultranza de esas vitrinas de pastelería para nosotras, pobres diabéticas. Es como mirar el escaparate de Dior. No puedes comprar, pero qué bonito todo oiga… por dentro y por fuera.

A propósito de estas cuestiones, el otro día alguien me comentó el otro día que en nosequé garito de ambiente, las chicas tenían que pagar. ¿Pero, estamos locos o qué? ¿Existe una no confesa heterofobia??? Igual de mal  me parecen esos otros establecimientos en los que sólo los tíos pagan y que dejan relegadas a las chicas a mero ganado, donde por un módico precio usted caballero puede encontrar su cacho de carne. ¿Hola?? ¿No estábamos en la era de la igualdad? Hombres, mujeres, heteros, gays… ZZZ… Me aburroooo… ¿Qué pasó con aquello tan bonito que decía Eusebio Poncela en Martín Hache de “Hay que follarse a las mentes”?

Total que, o maricas o amariconados, porque el macho ibérico tal y como lo conocemos o más bien recordamos escasea, y así como la fuga de cerebros implica el éxodo masivo de cocos allende nuestras fronteras, nosotras nos vemos obligadas a prescindir del empotrador foráneo, para importar guiris que nos arreglen el cuerpo, hartas como estamos de rascar el fondo del barril buscando entre los saldos del amor patrio, donde solo quedan sujetos que no sientan bien o tienen tara. Pero a mí personalmente no me funciona. La cabra tira al monte y no hay color entre el salero español y la pavisosez guiri, por no hablar de las barreras culturales y del lenguaje. Guiris go home! Otro momento nazi. A esto te lleva la necesidad en  los tiempos de La Maldición Guiri-Gay, a convertirte en una hitleriana del amor: no destinados a perpetuar la raza humana? FUERA! (Es cooooña….)

A veces me pregunto si este gradual pero constante incremento de machos que optan por una buena barba  en lugar de por un buen par de tetas (aunque hay que ver a según qué ciclada), se deberá  a una táctica de la naturaleza para controlar la natalidad en el mundo occidental. Será un paso más en la evolución de la especie humana? Lo mejor de un hombre y lo mejor de una mujer? O Será simplemente una tendencia y se pondrá de moda dentro de algún tiempo (que verán nuestros hijos)  volver al armario igual que volvimos a sacar de él las hombreras? Who knows….

Y  luego, como parte de esa rueda de la supuesta evolución, a veces se obra el milagro y el ser humano encuentra a alguien con quien compartir su corta existencia, y  por lo general el absurdo por naturaleza macho hetero viene con gilipolleces del palo vamos muy deprisa, no me quiero atar, no he superado mi anterior relación, o el mítico no eres tú, soy yo… ¡Con lo difícil que es, coño!! ¡Qué poco valoramos esa alineación de los astros,  joder! (Hasta para eso el mundo gay nos lleva ventaja. Envueltos en una supuesta y relativa promiscuidad follan hasta el hartazgo y luego se amanceban con un señor creando un parejón, y hale a vivir por los siglos de los siglos, o por lo menos por una larga temporada. (Definitivamente en mi próxima vida quiero ser gay).

También habrá que hablar en este punto de la sobrevaloración del concepto del amor, concepto que se da de bruces con la supuesta muerte del romanticismo de la que tanto hacen gala muchos; que les duele la boca de decir aquello de que nada es para siempre, pero luego bien que se cierran en banda si no sienten la, a todas luces insostenible, pedrada del enamoramiento más atroz. ¿Y esta paradoja a santo de qué? Por que… en realidad, ¿QUÉ COÑO ES EL AMOR? ¿Ese sinvivir al que nos sometemos con la enajenación de los primeros meses basado a menudo en el sexo,  la adrenalina o las drogas (a menudo tojunto)? ¿Ese puro desagaste incompatible con el devenir de la existencia? ¿Esa angustia?? ¿O es un entendimiento, un “saberestar” en el más amplio sentido de la palabra de dos seres que se encuentran? Esa es la parte complicada, a la que generalmente cuesta llegar o directamente no se llega anteponiendo no se qué mierda del Carpe Diem, que no es más que cobardía pura. Así, el escepticismo va ganando terreno, y el mundo en materia amorosa, es cada vez más feo…

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…y yo cada vez cada vez entiendo menos.

Así que esta REINA se retira (por el momento) a sus aposentos. Como dije una vez, no hay flor pa tanto capullo.

Palabra de La 13 Catorce.

AMEN

Nota: al cierre de esta edición salió el anuncio de Estrella Damm. Al margen de la exaltación del amor, la amistad y el alcohol al que ya nos tienen acostumbrados… ¿de verdad alguien se cree que ese tío bueno barbudo tan buenorro es hétero?

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