Nuevos fetiches para falsas mujeres de vida alegre

SHAREShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on Pinterest

“No se me da bien hacerme la tonta. Se me nota demasiado”.-le dije un día a una amiga…. Así que hoy podría hablaros de muchas cosas -soy una VALIENTE-, pero el pseudónimo tras el que NO me oculto y mi sentido del decoro me lo impiden.

Hablaría sobre la asquerosa endogamia que reina en mi barrio, la absoluta falta de lealtad de ciertas personas y el exceso de inocente confianza de servidora, pero la señora que soy y la psicópata que fui piden templanza, así que hablaré de Fetiches, que es lo que este mes nos ocupa. Porque me debo a mi cordura y porque de alguna manera de eso va todo esto. De Fetiches y de por qué nos cuesta tanto mantener las piernas cerradas y los ojos abiertos.

FETICHE (RAE): Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos”. Aunque a mí como definición se me queda bastante corta y terriblemente sosa, lo cierto es que si lo analizamos bien, según que polvo sí que puede llegar a ser una experiencia sobrenatural (rezad por ello, hermanas) y primitivos a la vista está que somos un rato.

Los clásicos: los tacones, los ligueros, las medias con costura, las fustas, las esposas, los antifaces,… Casi todos ellos más para el disfrute del hombre, aunque AMIGAS,  quien no se haya probado un liguero en la intimidad de su hogar solo por el simple placer de la autocomplacencia que tire la primera piedra. Las mujeres somos así: COMPLEJAS Y AUTOSUFICIENTES.

Los míos: el macho ibérico en general y los morenos en particular, las botas militares, los calzoncillos de leopardo, los cuellos tatuados, los uniformes, la mirada sutilmente estrábica y los dientes ligeramente montados… y una cabeza bien amueblada, por favor: MI FAVORITO…. Si encontrara a un solo hombre aunara todos ellos, sería mi absoluta perdición. Muerta de deseo o de placer. Una es así: EXCÉNTRICA. Pero, quién no lo es si se rascan un poco los oscuros pozos de nuestras filias y fobias? Los fetiches son así: PARTICULARES.

Pero parafraseando a indies patrios como Dorian o Love of Lesbian me vienen a la mente nuevos objetos de culto a idolatrar.

Se acabaron los conjuntitos lenceros de Agent Provocateur, porque entre lo que me van a durar puestos y el pastón que supone para mi maltrecha cartera, no me merecen la pena. Por no hablar de la debacle emocional a la que suelen llevar estas aventuras lenceras que tornan en desventuras suicidas que inducen al ahorcamiento con el propio tanga a la que, como diría mi abuela, “ya te la han metido”. El Hombre es así: BÁSICO.

Así que voy a encargar una lista de FETICHES, más acordes a los tiempos modernos, para falsas mujeres de vida alegre que sólo buscan un poco de AMOR camuflándolo sin mucho éxito en El clavo que saca otro clavo, también conocido como El efecto liana. De lo contrario, señora, puede usted tornarse en loca y  volver a situaciones que ni por asomo quiere revivir… Así que, tome nota:

LA CAPA DE IMPERMEABILIDAD EMOCIONAL: tan práctica, tan resolutiva, tan eficaz…. A veces pelín asfixiante y que da cierta sensación de muerta en vida, sí, pero… ¿a dónde le han llevado los sucesivos y resueltos calentones/sofocones?  A la vorágine del aquí te pillo aquí te empotro, hedonista muy a corto plazo e igualmente susceptible del deseo de arrojarse delante de una caravana de camiones a la mañana siguiente.

melapela-latrececatorce-1

“MELAPELA”: si es usted un poco fresca y el celibato no es lo suyo, no deje de almacenar cual jubilada paranoica cajas y cajas de “Melapela” o en su defecto “Melasuda” (Fórmula Mejorada). The New Prozac…

Y por último, pero no por ello menos importante, el ALZHEIMER SEXUAL. Se tira usted al sujeto en cuestión y a la que cruza el umbral de la puerta, “puff”, flasheo a lo Men in Black. Dice Santi Balmes que “a veces es un don olvidar”, y si lo dice Él, es Palabra de Dios, Amen. Así que reza a todos tus dioses para que te bendigan con el don de la AMNESIA TOTAL POSTCOITAL.

En definitiva, queridas: NO OLVIDEN ACORDARSE DE OLVIDAR.